La decisión que había tomado esa Hermandad, y que el Consejo Local de Hermandades y Cofradías habían hecho eco de la noticia, era la de recortar el recorrido procesional para regresar a su templo entorno a las 10 horas de la noche.
A las 8 de la tarde, como estaba previsto, salia el Medinaceli de su templo. Fue recorriendo las calles chiclanera a paso ligero siempre mirando el cielo temiendo a un chaparrón Estando el cortejo procesional por la calle La Fuente se decidió, de forma rápida, continuar el recorrido por C/ Vega, para tomar la C/ Corredera Baja, sin pasar antes por la Carrera Oficial, para regresar
a su templo.
Una vez en la Plaza Mayor, entorno
a las 10 de la noche, llegó la Cruz de guía de esta hermandad. Y cuando llegó el paso del Medinacelí por mitad de la Plaza Mayor, fuera de toda lógica, decidieron esperar allí a la llegada del paso de palio para realizar el tradicional baile de pasos en la Plaza Mayor.
Alrededor de las 12 de la noche, y después de un precioso baile, se recogieron los pasos.
en el momento de cerrar la puerta de la iglesia a la entrada de la virgen cayo un impresionante chaparrón.